Recurso de Casación de Tribunal Supremo de Justicia, 27 de Marzo de 2006, expediente 05-355

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Exp. 2005-000355

SALA DE CASACIÓN CIVIL

Ponencia del Magistrado: CARLOS OBERTO VÉLEZ

En la incidencia de oposición surgida en el juicio por ejecución de hipoteca mobiliaria intentado ante el Juzgado Tercero de Primera Instancia en lo Civil, Mercantil y del Tránsito de la Circunscripción Judicial del Área Metropolitana de Caracas, por la CORPORACIÓN ANDINA DE FOMENTO (CAF), representada judicialmente por los abogados en el ejercicio de su profesión Pedro Alberto Perera Riera, Nelxandro Román Sánchez y Dubraska Galarraga Ponce, contra la sociedad de comercio que se distingue con la denominación mercantil SUDAMTEX DE VENEZUELA, C.A., patrocinada judicialmente por los profesionales del derecho Iván Cuevas Serva, Armando Benshimol y Carlos Sánchez Cacheiro; el Juzgado Superior Décimo en lo Civil, Mercantil y del Tránsito de la misma Circunscripción Judicial, conociendo en competencia funcional jerárquica vertical, dictó sentencia en fecha 14 de abril de 2005, mediante la cual declaró sin lugar el recurso procesal de apelación interpuesto por la demandada contra la decisión del a quo del 9 de junio de 2004, la cual había declarado sin lugar la oposición formulada por la accionada a la ejecución de hipoteca mobiliaria. En consecuencia, confirmó el fallo apelado, ordenando la continuación de la mencionada ejecución, y de conformidad con el artículo 281 del Código de Procedimiento Civil, condenó a la demandada al pago de las costas procesales.

Contra el precitado fallo, la demandada anunció recurso de casación, el cual fue admitido y formalizado.

Hubo impugnación, réplica y contrarréplica.

Concluida la sustanciación, pasa la Sala a dictar su máxima decisión procesal bajo la ponencia del Magistrado que con tal carácter la suscribe, lo cual se hace previa a las siguientes consideraciones:

DENUNCIAS POR DEFECTO DE ACTIVIDAD

I

Al amparo del ordinal 1° del artículo 313 del Código de Procedimiento Civil, se denuncia la infracción por la recurrida de los artículos 7, 15, 61, 206 y 208 eiusdem.

Se fundamenta la denuncia de la siguiente manera:

"...Tal como se señaló en la presentación del caso, la obligación demandada por CAF contra SUDAMTEX, estaría garantizada por una hipoteca inmobiliaria que la acreedora estaría cobrando en un proceso distinto y con antelación al presente. Este hecho aparece incluso reconocido expresamente por la propia recurrida, la que estableció lo siguiente:

(...Omissis...) Como se evidencia de la cita que antecede, SUDAMTEX alegó la existencia de la litispendencia del presente proceso respecto al instaurado por la propia CAF para cobrar la misma obligación que reclama en este juicio. Asimismo, de la cita que antecede se evidencia que la recurrida encontró que hay identidad de partes y título entre ambos procesos, pero consideró distinto el objeto entre uno y otro caso. Así, en resumidas cuentas, entendió la recurrida que si bien en ambos procesos se persigue el cobro de la misma obligación, éstos son distintos pues en uno el objeto es ejecutar la garantía hipotecaria inmobiliaria y en el otro lo sería la garantía hipotecaria mobiliaria.

La recurrida, incurre en un error fundamental respecto a qué es lo que se persigue tanto en el proceso de ejecución de hipoteca inmobiliaria como en el de hipoteca mobiliaria, pues hace de lo accesorio lo principal. En efecto, en ambos procesos el objeto es hacer efectiva una acreencia pecuniaria de alguna forma privilegiada por la constitución previa de una garantía real para responder de ella. No es concebible la ejecución de una garantía, cualquiera que ella sea, por la sola circunstancia de ejecutarla, sino que su propósito nos (Sic) es otro que permitir al acreedor el efectivo cobro de su acreencia dineraria.

Por ello, es incomprensible que la recurrida haya considerado que ambos procedimientos, a pesar de perseguir el pago de la misma obligación, persiguieran objetos distintos pues en uno se estaría ejecutando una hipoteca inmobiliaria y en el otro una hipoteca mobiliaria. Según la recurrida, entonces, un deudor que haya constituido varias garantías a un mismo acreedor para responder de una obligación, debe padecer que le cobren la obligación tantas veces como garantías hubiere constituido.

No hay dudas que en el presente caso la CAF

le está cobrando dos (2) veces a SUDAMTEX la misma obligación, lo que le parece normal y aceptable a la recurrida, siendo que tal criterio inaceptable para la justicia y un desconocimiento evidente de la diferencia entre lo principal y lo accesorio.

(...Omissis...) En el presente caso, como ha quedado expuesto, la recurrida en vez de prohibirle a la CAF el doble cobro de la misma obligación, declarando la litispendencia de esta causa respecto a la ejecución de hipoteca inmobiliaria previamente instaurada, consideró lícito esa actuación de la parte actora y permitió que se prosiguiera con este proceso.

Ahora bien, la recurrida desconoció entonces la existencia de la litispendencia entre los dos procesos y la necesaria extinción del último en el que se produjo la citación, que es el presente. En efecto, conforme al artículo 61 del Código de Procedimiento Civil, la litispendencia es una institución de orden procesal que evita la instauración doble de procesos judiciales, encaminada a evitar que el demandado deba sostener el mismo pleito más de una vez, evitar que se produzcan sentencias contradictorias y evitar un desgaste irreparable de actividad jurisdiccional.

(...Omissis...) Por tanto, la recurrida dejó de aplicar lo dispuesto en el artículo 7º del Código de Procedimiento Civil, pues no se atuvo a la legalidad de los actos procesales al permitir la duplicación de idénticos procesos judiciales;

infringió igualmente el artículo 15 del mismo Código al permitir que SUDAMTEX padezca y deba someterse a un doble juzgamiento y a exponerse a que se le cobre dos veces la misma obligación; infringió muy especialmente el artículo 61 eiusdem al confundir que en el presente juicio de ejecución de hipoteca mobiliaria se reclama una cosa u objeto distinto al de la ejecución de hipoteca inmobiliaria, confundiendo lo accesorio de lo principal, esto es, la obligación de su garantía. Finalmente, infringió lo dispuesto en los artículos 206 y 208 del mismo Código, al no haber declarado la nulidad de lo actuado y establecido el efecto extintivo de la causa en primera instancia como consecuencia de la indicada litispendencia..."

(Mayúsculas del recurrente).

Respecto de lo denunciado, la recurrida en casación hizo el siguiente pronunciamiento:

"...Cuarto:

Con respecto a la litispendencia propuesta por la intimada tanto como cuestión previa como defensa de fondo, observa este juzgado:

A decir de la representación judicial de la intimada, en este caso existe litispendencia dado que la Corporación Andina de Fomento (CAF) instauró previamente en el Juzgado Noveno de Primera Instancia en lo Civil y Mercantil Bancario con Competencia Nacional y Sede en caracas, demanda de ejecución de hipoteca inmobiliaria contra su mandante, en la que esa empresa actúa con el mismo carácter de demandante que en este juicio, y utiliza como documento fundamental el mismo Convenio de Reprogramación de Deudas que funge como instrumento principal en este proceso. Adicionalmente señala dicha representación, que existe identidad en cuanto a las cantidades que pretende cobrarle la Corporación Andina de Fomento por concepto del aludido convenio, razones por las que afirma que ésta última pretende cobrar dos veces el mismo crédito, y es por ello que solicita se tomen los correctivos necesarios para evitar tal conducta asumida por su antagonista.

(...Omissis...) Para que pueda existir litispendencia debe existir una triple identidad: de personas, de cosas y de acciones, y por eso es porque la llama el código adjetivo civil"una misma causa"o"causas idénticas", de modo que en su contenido son más que iguales, pues deben ser idénticas en todos sus aspectos y pormenores; y si bien la litispendencia es una cuestión previa, su efecto es distinto, pues conduce a la extinción del proceso.

(...Omissis...) La hipoteca mobiliaria cuya ejecución solicitó la Corporación Andina de Fomento contra Sudamtex de Venezuela C.A., fue constituida por documento protocolizado en la prenombrada Oficina Subalterna de Registro en fecha 9 de octubre de 1995, bajo el Nro. 6, folios 20 al 32, y en el documento de aclaratoria protocolizado el 30 de marzo de 2001 ante la misma Oficina Subalterna de Registro, anotada bajo el Nro. 7, folios 37 al 52, del Libro de Hipotecas Mobiliarias, la que tiene por objeto ejecutar la garantía constituida sobre una cantidad de maquinarias industriales.

Las garantías hipotecarias que constituyó la empresa Sudamtex de Venezuela C.A. a favor de la Corporación Andina de Fomento son de naturaleza distinta, de allí que la ejecución de las mismas esté sujeta a procedimiento sustancialmente diferentes, es decir, se excluyan una de la otra. Nótese que la hipoteca inmobiliaria en lo que respecta a su ejecución se encuentra sometida a las disposiciones de los artículos 660 y siguientes del Código de Procedimiento Civil; y por el contrario, la ejecución de la hipoteca mobiliaria está regulada por la Ley de Hipoteca Mobiliaria y Prenda sin Desplazamiento de Posesión. De manera que es fácil colegir, que si bien es verdad que estamos en presencia de un mismo crédito, no es menos cierto que tal acreencia está garantizada simultáneamente por dos garantías hipotecarias, una constituida sobre bienes inmuebles y la otra sobre bienes muebles, y en nuestra legislación vigente no existe prohibición alguna para constituir múltiples garantías reales, incluso, en un único instrumento, para asegurar el pago de un mismo crédito. Por otra parte, tampoco nuestro ordenamiento jurídico exige al acreedor que tramite primeramente la ejecución de una de las garantías para cobrar...

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